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Category Archives: nacionalismo hasta en la sopa

Os preguntareis cuál ha sido la última ocurrencia del nazio-socialismo gallego. Que nueva tonteria identitaria y separatista han parido las cabezas iluminada sque los gallegos NO han votado como gobernantes. ¡Pues que las etiquetas de los vinos gallegos sean en gallego! ¡Cómo no se les habia ocurrido antes!

¿Qué tienen en común las fiestas populares, en las que todos tendrán que cantar por obligación canciones del reportorio patriótico diseñado por la Xunta, y las misas teledirigidas desde San Caetano para que contengan las adecuadas soflamas nacionalistas? ¡Pues el vino claro! Si los gallegos se tendrán que divertir y cantar lo que el Bigoberniño quiere y rezar como y lo que el Bigoberniño quiere es lógico pensar que tendrán que beber lo que Fürher Quin desee.

En la linea de intervencionismo stalinista que caracteriza a los nazi-onanistas de todo pelaje, con la complicidad de los social-nihilistas dirigidos por el clon de ZP en Galicia, ha llegado la hora de meter mano en el mercado del vino mediante la única herramienta que han sabido inventar para “justificar” su delirio secesionista. El gallego de laboratorio es la escusa con la que los nazis gallegos reparten millones, en este caso en un sector tan estratégico como el vitícola, para desestabilizar el mercado y la sana competición empresarial. Ya no importa que se cree riqueza o que las añadas sean buenas, lo que importa es que la etiqueta sea en gallego. No importa que tu vino sea meo de gato, si la etiqueta está e gallego partirás con ventaja – en Galicia – frente a quien ha escogido la opción más lógica de etiquetar en una lengua que les permite comerciar en toda España.

Por suerte las leyes del mercado son universales, y los empresarios eclipsados con las promesas de oro y vírgenes de los fundamentalistas celtístas etnocéntricos se toparán de narices contra la competitividad. Claro que entonces la Xunta se sacará de la manga una nueva “lei” que multe fuertemente a quien no haga lo que ahora es voluntario. Si no me creen repasen la noticia de la Voz, y verán como alguno de los empresarios seguidistas del delirio de la Xunta afirma que el uso del gallego “más que una opción, es una exigencia”.

Por mi parte la opción es clara: Dejar de consumir vino de las marcas que etiqueten en gallego. No como muestra de rechazo a esa lengua, que también es la mia, si no como medida de lucha contra el intervencionismo xunteiro en asuntos que no les competen. Porque el gobierno regional no es quien para decir en que lengua tengo que hablar yo, aprender mis hijos, rotural los empresarios o etiquetar sus producto. Que aparten sus garras ensangrentadas de lugares donde las personas y el mercado son las únicas soberanas.

BOICOT A LOS VINOS QUE APOYAN EL INTERVENCIONISMO NACIONALISTA

En breve incluiré una lista de las marcas.

Si existe un campo en donde se sufra más el creciente poder -nunca ganado con los votos-  del nazi-onanismo en Galicia es en la docencia. Todas las escuelas e insititutos de la comunidad sufren una pequeña dictadura impuesta por la ley que pervierte el orden  y la normalidad de los centros de enseñanza: “As equipas de normalización lingüística”. El colegio donde trabajo no es diferente.  Todos los centros tenemos que sufrir al profesor nacionalista de turno que patalea y protesta para que se asigne dinero, tiempo lectivo y espacio de trabajo a la “normalización lingüística” y que si se le da mancha ancha no tarda en instaurar un eficaz tribunal de la inquisición lingüística y una potente red de informadores. Hoy quiero contararos la escena que viví este miércoles:

Terminada la segunda clase de la mañana me dirigia hacia el aula de profesores a tomar un café, antes de llegar me interpela el jovencísimo profesor de gallego desde la puerta de su nuevo despacho -El dice que es el aula de “normalización lingüística”, pero dado que él es el único miembro de su equipo disfruta de un espacio privado más grande que todo el aula de profesores- haciendome un gesto para que me acerque. La conversación que sigue es un atropellado monólogo en el que el “profesor”  afirma, en un paupérrimo gallego de laboratorio que provocaria la segura vergüenza ajena en cualquier paisano de la tierra, que está muy disgustado por lo que le han contado “algunos alumnos” sobre mi “boicot” a los contenidos de la asignatura de gallego.  Afirmó que yo era como “los que niegan el Holocausto judio”… Aun con nerviosismo, y cuando observa que algunos alumnos pasan por el pasillo, alza la voz  y me dice mirandome a la cara con sus ojos de fanático que esto piensa llevar el tema a la junta escolar. Ni me molesto en responder a sus acusaciones y no le dejo más tiempo para seguir con su numerito teatral -delante de cada vez más alumnos- y me marcho a tomar mi café. La siguiente media hora la pasamos la mitad de los profesores confesándonos mutuamente las amenazas que todos hemos recivido de ese dictador lingüístico lleno de poder gracias a la Xunta. Lo más común son sus enfados infantiles porque no damos las clases en gallego, o porque no “implantamos dinámicas de ensino en galego”, es decir, no obligamos a los chicos a hablar esa lengua en clase, como hace él. Y estoy seguro que ese ambiente insano se repite en todas las escuelas de Galicia, gracias al PSOE y sus aliados nazio-nanistas.

P.D.: ¿Os preguntais cual fue mi herejia? Pues responder a las preguntas de algunos de mis alumnos sobre algunas “nociones de historia” vomitadas por ese individuo en su púlpito diario de nacionalismo escolar obligatorio. Dia sí y dia también insiste en las mentiras nacionalistas contrarias a todo estudio de la Historia serio,  hablando de la llamada “Doma y Castración”. Episodio favorito del secesionista dictatorial lingüístico para justificar sus tropelias en la época moderna. Claro que yo no comulgo con ruedas de molino, y no pretendo que mis alumnos salgan con la cabeza llena de tonterias que no coinciden para nada con la historia real, así que les ofrezco la versión académica y aceptada de ese episodio histórico (Para saber más, aquí) lo cual molesta mucho al “delegado del partido” en el colegio.

 
 

 

La imagen que ilustra esta entrada en el blog es el resumen perfecto del partido de “Los Irmandiños” contra Camerún.  No fué mas que uno de los destrozos causados por las hordas de “siareiros”, con banderas estalinistas, gritos racistas, amenazas violentas y el hedor del alcohol.

No podia estar más acertada Cristina Losada en su artículo sobre el tema. Un año más lel partido de la autodenominada “Selección nacional” gallega demostro que estos tristes espectáculos no tienen nada que ver con lo deportivo. La llegada del BNG al poder práctico con la permisidad cómplice del PSOE ha permitido que se monte semejante tenderete del nazionanismo radical. En toda la prensa gallega pudimos contemplar en que fue invertido el dinero de todos los gallegos: En comprar banderas autonómicas manchadas con la estrella estalinista -símbolo de odio, envidia y genocidio=nazionanismo-  pancartas insultantes, fuegos artificiales y antorchas para poner en peligro a los trabajadores del estadio. Y todo bajo la mirada y la sonrisa del fuhrinho Quintana en el palco de autoridades.

No me extrañaria nada que el retraso de casi dos horas de la selección camerunesa -esta de verdad- fuera causado no por un problema económico -tampoco descartable, dada la incompetencia de los mandos nazionanistas en la Xunta- sino por la vergüenza y estupefacción de los jugadores al encontrar semejante espectáculo de exaltación violenta y política en lo que para ellos no era más que una pachanga de invierno conta un combinado regional. Intentar hacer comprender a personas de cualquier otro pais del mundo el sinsentido de los nacionalismos hispánicos es una tarea que no está dentro de las capacidades de la “directora xeral para o deporter”, que solo tiene la cabeza para decir a los niños a lo que tienen que jugar.

Pero lo que quiero destacar en esta entrada no es todo lo anterior, pues ya sabiamos lo que tenian preparados los “nacis” y ellos cumplieron su papel al pie de la letra. Me parece apropiado descatar una vez más que todo este sinsentido no seria posible sin la colaboración activa y pasiva del PSOE, que guarda un silencio sepulcral ante los faroles -no son otra cosa, la realidad es muy distinta a sus sueños de “oficialidad- al estado de derecho de los nazioanistas en pandilla.  Cuando quien tiene que velar en primera instancia por la unidad y los derechos de todos los españoles profesa un profundo odio a España, el resultado es un campo abonado para las demencias separatistas.

Según se entiende en la mayor parte del mundo una televisión regional pública es un medio de comunicación que tiene como principal objetivo ofrecer contenidos e información sobre dicha región, más cercanos a los intereses primarios de una determinada comunidad. Una televisión pública nacional informa de temas más generales que incluyen sucesos locales en todas las partes del estado y un análisis permenorizado de aquellos que afectan a todos los ciudadanos. Lo mismo podriamos decir de los contenidos internacionales. Es ésta pues la razón de ser de las múltiples televisiones autonómicas de España: Ofrecer información local a los ciudadanos que en circunstancias normales no tiene relevancia para la totalidad de la población del pais. Son un medio de comunicación que tiene que atender las necesidades y sensibilidades de todos los ciudadanos. Pero en las llamadas “comunidades históricas” (aquellas bajo el feudo del nazionanismo) su objetivo es muy diferente: Sólo sirven a una parte de la socieda y deniegan contenidos de caracter local a la otra parte. Sí señores, sin importar lo que diga la Constitución y el Estatudo de cada comunidad las televisiones públicas (TV3 y TVG concretamente) sólo emiten en uno de los idiomas oficiales y eligen hacerlo en el que no es compartido por todos los españoles.

En una situación normal, en una comunidad con dos lenguas (una de caracter regional y otra internacional) , la programación de las televisiones locales emitiria contenidos indistintamente en las dos lenguas. Así un gallego hablante de español, o qualquier persona de otra comunidad que pase un tiempo aquí o conecte con el canal via TDT o satélite, podria tener acceso a información en la lengua común sobre su entorno. En la circunstancia actual sólo los hablantes del gallego tienen esa deferencia. En la programación de la TVG el español brilla por su ausencia, y sólo se escucha cuando los entrevistados a pie de calle demuestran que en esta comunidad existen dos lenguas que teóricamente tienen los mismos derechos. También cuando en el programa de más audiencia (Que casualidad) “Luar” traen con asiduidad a artistas de todo el pais y del exterior (A los que en una muestra única en la cadena se trata en la lengua común, ya podia cundir el ejemplo).

Vemos pués que la TVG no es la “Televisión Gallega” o la “Televisión de Galicia”, es la “Televisión en Gallego” o la “Televisión de Galiza” (sic). El extremo ya son los programas infantiles, en los que se vomitan mensajes políticos, como bien denuncio el compañero Elentir. Una televisión en las que se malgastan miles de euros públicos en doblar películas originales en español o que ya tienen versión en nuestra lengua, contra las decisiones del mercado y sin aportar contenido nuevo (Se doblan películas para acercar contenidos a público que no domina una lengua, dado que todos los gallegos hablan español ¿Qué sentido tiene?) y se pagan documentales de pura propaganda nacionalista.

Esa es la televisión bajo el nazi-onanismo. En un mundo normal la disponibilidad y la decisión de las productoras (y no la necesidad artificial de productos en gallego creada por la Xunta) marcaria el contenido del canal, los invitados, presentadores y creadores en ambos idiomas podrian aportar contenido a una televisión DE TODOS. Por desgracia no es así, por desgracia esta es la TVG del PSOE y su socio de turno.

En Galicia Bilingüe podemos leer la protesta de un estudiante gallego ante una nueva demostración del nacionalismo obligatorio. No es la primera vez que desde los sectores nacionalistas se intenta que la escuela se convierta en el criadero de generaciones de “galegos de verdade”, sólo tenemos que recordar los episodios del “Correlíngua” que se repiten año tras año con la complicidad de los “departamentos de normalización lingüística” de los centros.

El episodio que relata es espeluznante: Niños obligados a cantar el himno de Pondal. Um himno que insulta a quien no lo entiende.  Ya levanto hace unos meses una gran polémica el reportaje del mundo que analizaba el profundo caracter racista y antiespañol del himno, después del anuncio del cofrade mayor Anxo Quintaneche  de obligar a todos los niños gallegos a cantarlo. Claro que los medios oficiales y al servicio del PSOE o los nacionalistas se apresuraron a ocultar el tema o descalificar a quienes no hacian más analizar un texto sin otra interpretación posible. Pues bien, algún tiempo después nos llegan las noticias de que de tapadillo el plan del Vicepresidente de la Xunta sigue adelante: OBLIGAR a los niños a salir al patio y cantar esa canción, que insulta a muchos de ellos, aquellos que no tienen el gallego como lengua materna, y no comparten los desvarios nacionalistas.

Nunca he ententido porque las comunidades autónomas tienen que tener un himno propio, cuando el de España nos representa a todos. Cuando no son más que cantos festivos y respetuosos -como los de Andalucia, Madrid, Murcia…- no pasan de pequeños detalles folclóricos en los que no se insiste muchos, pero cuando son himnos violentos y racistas como el gallego, el vasco y el catalán, sobretodo este último,  no pueden ser permitidos y promocionados por las instituciones españolas. ¿Cuánto dinero de los españoles se ha gastado Touriño en su viaje a Cuba festejando ese himno? Y además para engordar las arcas de un sangriento dictador.

En resumen, de tener himno .lo cual no es necesario- Galicia necesita uno nuevo, sin referencias nacionalistas y racistas. Un himno del que todos los gallegos podamos estar orgullosos y que no nos avergüence delante del resto de los españoles. Y sobretodo un himno que no se imponga a los niños a quienes no compartan la ideologia que rezuma, ideologia de la que por otra parte tendria que carecer.

EL HIMNO DE TODOS

Es de sobra conocido por todos que los llamados “encuentros amistosos” entre las selecciones de las comunidades autónomas se han convertido, de la mano de los socialistas y los partidos secesionistas catalanes y vascos, en una exaltación del odio a España, el nacionalismo más violento, la xenofobia y las premisas independentistas. No hay más que recordar el triste y patético espectáculo de hace un año, auspiciado por los presidentes de las dos comunidades autónomas implicadas. Los representantes electos por ciudadanos españoles para ocupar puestos de responsabilidad en instituciones españolas (pues así lo son la Generalidad de Cataluña y el gobierno regional vasco) envueltos en los festejos obscenos de aquelos que no respetan a quien les da la libertad.

No hablamos ya de encuentros deportivos anuales que sirven para festejar la diversidad de España, con equipos de cada comunidad autonoma jugando algún amistoso contra algún combinado de un pais -para entrenamiento de estos últimos y disfrute de los espectadores del lugar- o contra otros equipos regionales, en un sano ejercicio deportivo. No, en manos del secesionismo se convierten en actos de violencia verbal y gestual contra el orden democrático, auspiciados por las autoridades. Se calienta el ambiente y se insulta sin medida, solo hace falta ver los anuncios emplados en Vasconia y Cataluña. Puro nacionalismo destilado, pagado con el dinero de todos los españoles.

Y ahora es cuando llega el momento de que los “defensores de la raza celta”, los nacionalistas gallegos, se suban al carro y sigan el camino marcado por los catalanistas y los aberchales. Se prepara el “Galiza-Camerún” (Sí, “Galiza”, ese nombre inventado por los nacionalistas, que nadie en Galicia usa) con toda la preparación y la colaboración del bigobierno gallego. La secretaria general de deportes se apunta a la festividad nacionalista, con declaraciones que dan vergüenza ajena, y las juventudes nazi(onanisntas) se organizan para llamar la atención. Como ya ha hecho en Cataluña el PSOE colabora y da dinero público para semejante aberración.

Así, una vez más vemos como el nacionalismo consigue corromper algo tan puro como el deporte, que une culturas y pueblos. Algo tan español como el futbol, que con los colores de nuestra verdadera selección -la de rojo- consigue unir a todos los españoles por encima de las ideas políticas y personales, fragmentado y desmenuzado y destrozado bajo las garras del nacionalismo.